Gracias Dios por este día lluvioso aunque me tenga que mojar!!!


Hoy acabo de terminar mi jornada laboral y me he visto en la necesidad de esperar a que se detenga la lluvia para ir a mi casa y no tenerme que mojar, aunque mi esperanza es un poco testaruda porque el agua en vez de parar, va a aumentar ya que la lluvia es producto de una tormenta tropical llamada IRENE que acaba de entrar en territorio nacional.

Bueno me encuentro aquí parado en el estar del lobby observando con paciencia el agua que no cesa de caer. Ya es casi las 6:00 pm y la mayoría de mis compañeros de trabajo se han marchado a sus casas; por supuesto, solo quedamos algunos que por la posición y los recursos no disponemos de un automóvil, así que tenemos que esperar que descienda el agua o si poseemos algún tipo de paraguas, tomamos el riesgo y no esperamos mas. Pero aquí estoy yo, sin paraguas, escuchando el sonido del agua al caer y los murmullos de algunos de mis compañeros que conversan mientras esperan a que los pasen a recoger.

Ya es la 6:30 pm, sigue lloviendo y estoy rodeado de los conserjes y agentes de seguridad; escucho sus conversaciones acerca de la vida y su ingenua manera de expresar lo que sienten. Pero solo estoy aquí escuchando en silencio, es entonces cuando comienzo a enfocarme en ellos, puedo percibir y descubrir sus pensamientos y la riqueza de sus conversaciones (claro no es por lo que hablan, sino por lo que intrínsecamente expresan), son personas que a pesar de su necesidad, a pesar de saber que se van a mojar para llegar a sus casas, a pesar de que son los últimos en salir de su trabajo (aunque algunos como los agentes de seguridad se tienen que quedar vigilando), y muchos de ellos son los primeros que tienen que llegar al trabajo mañana, a pesar de todo esto son personas alegres!!! Puedes ver su sonrisa en un rostro!!! Son personas que te pueden contagiar con su alegría, y hacer que el día valga la pena…

"Hay momentos pequeños dentro de la cotidianidad de nuestras vidas que nos dejan grandes enseñanzas, situaciones que momentáneamente las vemos como incomodas, pero que en realidad están ahí en ese preciso momento para que valoremos esas personas que nos rodean y que por la rapidez del día no le prestamos atención".


Bueno estoy cansado de estar parado así que me sentare con un grupo de compañeras que esperan a que sus esposos las recojan. Me acerco a mi amiga Paola, he inmediatamente me dice:

<, tu viniste en tu moto hoy?... te recomiendo que te quites los zapados y la camisa , y aproveches porque el agua va a empeorar!!!>>

Esas palabras no me gustaron para nada, realmente¨ no quiero mojarme¨ fue lo que pensé. Aunque no me agradaba la idea comencé a considerarlo, hasta que por fin vi a un amigo, con una sombrilla, su única sombrilla. Ventura (como cariñosamente lo llamamos) se acerca despacio hasta el lugar en donde quedamos solo las conserjes y yo. Pensé que solo se despediría y luego se marcharía en su vehículo.... Bueno se acerco, saludo y no se fue, como yo había rápidamente calculado, sino que vio a las señoras (conserjes) esperando al igual que yo, y les pregunto ¿y ustedes con quien se van? Porque yo las puedo llevar… yo me le acerque e inmediatamente le pregunte < ¿Señor Ventura, usted no tendrá alguna otra sombrilla por ahí?>, aunque la respuesta era obvia, . Pero aunque su respuesta inmediata fue negativa (inmediatamente pensé: es hora de mojarme), en seguida me dijo: < pero te puedes llevar esta si quieres, y me la regresas mañana… lo único que si está lloviendo mañana temprano me pasas a recoger en el parqueo…> Yo inmediatamente accedí al trato, lo acompañe al parqueo a buscar su vehículo y me despedí de él.

Finalmente no tuve que mojarme, pero aprendí varias lecciones. El señor Ventura a pesar de estar igualmente cansado de trabajo y tener el deseo de llegar a su casa y descansar, aun así vio las necesidades que en el momento había en el lobby, y no solo eso, sino que pudo saciar esas necesidades con lo que tenía en sus manos. Aquellas tres conserjes viven en lugares totalmente distintos, y aun así accedió a llevarlas; solo tenía una sombrilla (la de su esposa) y me la cedió a mí.

Esta tarde pude contemplar la manifestación del don de Servicio que hay en algunas personas, la transmisión de alegrías por parte de otras. Este día pude detenerme a observar a las personas que están a nuestro alrededor pero que generalmente las pasamos por alto y no escuchamos que tienen para nosotros. Muchas veces pensamos que esas personas solo tienen más necesidades que nosotros, pero ignoramos que ellas también pueden darnos, aunque quizás no cosas materiales, pero si más valiosas que lo material.

Hay momentos pequeños dentro de la cotidianidad de nuestras vidas que nos dejan grandes enseñanzas, situaciones que momentáneamente las vemos como incomodas, pero que en realidad están ahí en ese presido momento para que valoremos esas personas que nos rodean y que por la rapidez del día no le prestamos atención.

Todos los días podemos aprender algo nuevo, tan solo si nos detenemos un poco y apreciamos lo que Dios a través ese día quiere mostrarnos. Hay días en que realmente vale la pena poderlos vivir, y hoy fue uno de ellos. Gracias mi Dios por este día!!! :=)

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